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Sacchi y su capacidad para entender el juego. Su diseño de ejercicios basados, fundamentalmente, en conceptos tácticos permiten que el jugador logre entender su modelo de juego y, sobre todo, la manera en la que se plasman en el campo esas ideas.

Resumir su filosofía es algo casi imposible en tan pocas líneas, por lo que aquí intentaré explicar tan solo algunas nociones de lo que, para él, era entender el juego a la hora de ejercer el pressing que tanto asfixiaba a sus rivales.

  • Su 1-4-4-2 tenía algo fundamental: el ORDEN. Las dos líneas de 4 innegociables debían ser capaces de ejercer presión sobre el rival y llevarle a una zona donde se producía el robo o interceptación en condiciones favorables para ser jugado posteriormente por su equipo. En esta imagen se puede ver como detiene el ejercicio para corregir la posición del jugador, haciendo que se ubique en un lugar más cercano a su par del equipo rival, básicamente por dos motivos: la cercanía a la hora de encimar y/o robar el balón si le llega al jugador más cercano y mantener la linealidad de la franja central de 4. (Imágenes 1 y 2)
Sacchi 1

Imagen 1. Sacchi corrige la posición del jugador para que se encuentre en disposición de robar el balón si llega a su par

Sacchi 1.1

Imagen 2. La correcta disposición de las dos lineas de 4 garantiza llegar al poseedor del balón en condiciones óptimas para ser neutralizado

  • La claridad de ideas. Decía Ancelotti que el Milan de Sacchi era un equipo tan completo porque TODOS sabían lo que tenían que hacer en cada parcela del terreno de juego. Y cada jugador debe entender lo que se requiere de él. Y para ello, el trabajo y la cohesión entre líneas es fundamental. Un ejemplo es la fase defensiva del juego con rival en posesión del balón. No llega a ser un marcaje individual al no perseguir al poseedor de balón allí por donde vaya y si responde más a un marcaje zonal donde cada jugador se encarga de su par rival y de su espacio delimitado. Es algo parecido a delimitar un espacio dentro del terreno de juego y saber qué y cómo tengo que ocuparme de él. La presión está focalizada a que las dos líneas de 4 nunca se rompan y a no conceder pasillos interiores. (Imágenes 3, 4 y 5).
Sacchi 3

Imagen 3. El balón se encuentra en la parte superior. El defensor (de amarillo) acude a presionar (no necesariamente a robar) a poseedor del balón.

Sacchi 3.1

Imagen 4. Equipo rojo circula el balón y acude a presionar otro jugador del equipo amarillo, el “poseedor” de la zona central derecha.

Sacchi 3.2

Imagen 5. El balón acaba en zona inferior donde acudirá a la presión el defensor más cercano a esa zona. Se “conceden” pasillos exteriores, nunca el central.

  • El fuera de juego. Algo fundamental en el esquema de Sacchi. Y algo fundamentado en la posición y ubicación corporal del jugador /es atacante /s. Cuando jugador con balón ataca portería, es decir, circula de frente a la misma, equipo se encuentra defendiendo con sus dos líneas juntas y sin conceder espacios. En cuanto jugador con balón cambia su posición corporal (de espaldas a portería) o se produce una segunda jugada (rechace, rebote o similar), todo el equipo sale para provocar el fuera de juego. Es importante hacer constar que, además de ser una acción para la que es vital estar óptimamente preparado y concentrado durante todo el partido (exige que todas las piezas vayan al unísono), es una acción que requiere de un conocimiento cognitivo del juego, es decir, ENTENDER el juego. Para ello, los jugadores deben tener y desarrollar un alto conocimiento del mismo. Imágenes (6 y 7).
Sacchi 2

Imagen 6. Jugador en ataque (azul) con posesión de balón. Equipo en defensa repliega y no concede pasillos centrales.

Sacchi 2.1

Imagen 7. Jugador con balón (azul) varía su posición corporal (de espaldas a portería) y equipo en defensa sale para dejar al rival en fuera de juego.

Recuerdo que hace años estudié un video de una charla de Cruyff sobre cómo veía el fútbol. En concreto sobre su “diamante”, una formación y, sobre todo, una manera de jugar que instauró allí donde estuvo. Pero más que eso, que no es poco, me interesa su manera de pensar.

Cruyff

  • “Estoy uno contra uno y todo el mundo piensa que ayudarme es acercarse a mí, cuando es alejarse”.
  • “Colocar a los jugadores en el lugar donde son mejores”.
  • “Formación en diamante, sí, pero MI diamante, yo adapto lo que tengo a mi formación”.
  • “El 1-4-2-3-1 no me gusta, es mucho más defensivo de lo que la gente se cree”.
  • Si tu juegas con 1-3-4-3, en fase defensiva, uno de tus centrocampistas debe insertarse en defensa y en fase ofensiva estar presente en el centro del campo. Si, cuando tienes el balón, logras generar un espacio desde tu defensa, consigues 2 objetivos:
    • 1. Si su delantero centro te sigue en tu salida de balón, cuando se haya hecho 10-15 carreras, no podrá generar peligro en fase ofensiva (o generar menos, al estar cansado).
    • 2. Si su delantero no te sigue en tu salida de balón, tienes superioridades y espacios para salir.

Hoy quería compartir con vosotros este vídeo que me ha hecho pensar en lo que, en diferentes ocasiones, he comentado en este blog. En cualquier deporte (incluso se puede extrapolar esta afirmación a diferentes actividades de la vida) las ganas de mejorar y progresar las debe poner el deportista, pero la capacidad de motivación para hacerlo, es una condición inherente al entrenador.

En el vídeo se ve a un entrenador de un equipo de fútbol americano (Jeff Fisher de los St. Louis Rams) en el vestuario tras un partido de su equipo. Han ganado de manera contundente a su rival.

Cuando cualquier otro perfil de entrenador estaría satisfecho por el trabajo de su equipo y (en cierto modo de manera lógica) pudiese llegar a conformarse, Jeff les dice a sus jugadores que “si están contentos y satisfechos con lo hecho hoy, van a tener muchos problemas”. Les insta a ser mejores: “pensemos en los errores que hemos cometido” y a irse a casa a descansar y pensar cómo se puede mejorar lo que han hecho.

Esta actitud, que podría parecer extraña tras haber hecho su equipo un gran partido, es inconformista y tiene un objetivo, evitar la autocomplaciencia y rechazar el conformismo que podría suponer que todo un equipo se pudiera ir a su casa pensando en lo buenos que son. Les hace querer más y mejor, les hace mejorar, les exprime y, sobre todo, les evita pensar en lo que ha pasado, evita ese sentimiento de “qué buenos somos”.

Me parece una actitud encomiable y positiva de cómo encauzar una victoria de la mejor manera posible. Pensar en lo que viene, lo que hicimos estuvo muy bien pero ya se acabó, la semana siguiente ya no vale lo mismo porque, haciendo lo mismo, no nos va a valer, necesitamos DAR y HACER más.

Ayer tuve la enorme suerte de mantener una conversación con Martí Perarnau e Ignacio Benedetti. Hablamos de fútbol, pero sobre todo de lo que el fútbol significa, de lo que el fútbol implica y de lo que fútbol ofrece.

Mis sensaciones, al llegar a casa, eran similares a las que en más de una ocasión he tenido al leer a muchos entendidos sobre fútbol, muchos diarios y prensa deportiva y es que, la gente que habla de fútbol, en un alto porcentaje, no entiende el juego, es más, no le interesa para nada el juego. Están preocupados o ensimismados por cosas que van más allá del juego en sí. Interesa lo que ocurre antes y después de los 90 minutos pero nunca lo que ocurre DURANTE, lo que realmente nos debería hacer disfrutar, es decir, el JUEGO en sí.

Cuando muchas veces subes un vídeo de unas declaraciones de Pep o de una rueda de prensa de Bielsa, mucha gente se sorprende y queda alucinada con lo que dicen y sobre todo el CÓMO lo dicen. Como hablan de FÚTBOL, no del antes, no del después, sino del JUEGO. Todas las ruedas de prensa están en la web del Bayern, o del Marsella, cualquiera puede verlas y APRENDER. Pero, sinceramente, no interesa. ¿Cuántas veces hemos visto ese tipo de análisis meramente futbolísticos en los periódicos deportivos?, ¿cuántos análisis se realizan desde el conocimiento REAL del juego?. Mis respuestas y mis conclusiones son las mismas que llevo teniendo durante mucho tiempo, es una guerra perdida. Es una guerra que no se puede ganar. Y los que amamos profundamente este deporte estamos muertos.

A colación de todo esto, hoy ha pasado algo que me gustaría compartir con vosotros. En nuestro partido de esta mañana con las chicas, me he encontrado con un señor que siempre viene a vernos jugar. En principio nada nuevo. Pero me han contado una historia que desconocía y es que este señor no es familiar de ninguna de las chicas, es más, no conoce a ninguna de ellas. Simplemente, un día, hace tiempo, fue a verlas jugar y le encantó. Y desde entonces decidió venir a verlas jugar CADA FIN de SEMANA. Hace 100 kilómetros él solo cada sábado, se coloca en una zona donde no hay nadie más (porque dice que no quiere molestar) y disfruta viéndolas jugar. Y se vuelve a casa con una sonrisa en la cara. Sin más.

Desconocía la historia real (porque pensaba que sería familiar de alguna chica) y me ha dejado sin palabras. Si ayer hablamos de romanticismo, cosas como ésta dejan claro que sí, que puede que el romanticismo en el fútbol esté medio muerto. O puede no interesar a la mayoría. Pero que siempre quedará un resquicio para seguir peleando por lo que realmente amamos. Podemos estar muertos. Pero al menos yo, si muero, quiero elegir cómo y, sobre todo, con quién.

Románticos

“Loco no es el que ha perdido la razón, sino el que lo ha perdido todo, todo, menos la razón”.

El otro día, mientras debatía con unos amigos sobre las Grandes Escuelas del Fútbol Moderno, salieron a colación diversos temas sobre los que hablamos largo y tendido. Muchos de ellos nos hicieron conversar sobre el fútbol actual y, en consecuencia, recordar los orígenes del mismo. Eso me hizo pensar en mis orígenes dentro del fútbol, en cómo llegó a apasionarme tanto este deporte y porqué me enamoré de él.

Mi respuesta fue sencilla e instantánea. Y ligada a un solo nombre. Marco.

Marco fue el que me hizo darme cuenta que este deporte tenía algo de mágico y distinto al resto. Algo que era imposible de explicar. Algo que te atrapaba aún cuando no eras capaz de definir muy bien el motivo. Exactamente lo que a mi me pasaba con Marco.

Recuerdo que yo era un jugador de esos que intentan esforzarse, aprender y mejorar movimientos. Tras verle a él lo que intentaba era imitarle, obviamente sin éxito. Ver partidos suyos (difícil en la época pre-Internet), estudiar como se movía dentro del área y como se abrían infinitas posibilidades para su equipo cuando el balón estaba en sus pies. También yo quería ser delantero. Como Marco.

Recuerdo cuando mi padre, después de llegar a casa tras innumerables horas en su camión, me llevaba a entrenar a los campos de tierra del pueblo, donde la mayor parte del tiempo de entrenamiento nos la pasábamos corriendo y haciendo trabajo físico específico buena parte del tiempo restante. Jugar, en amistosos y partidos oficiales, para que más. Y pelear para poder jugar un partido. En mi caso uno que jamás llegó. Supongo que por eso ahora intento que todos los jugadores se sientan partícipes en mis equipos. Pero eso es otro tema.

En esa época Marco lo tenía todo para mí. Incluso una capacidad de asombrarme día tras día de la que jamás me olvidaré. Pocas cosas a día de hoy lo consiguen. Dicen que eso se llama madurar. A mi no me gusta. Prefiero aquella sensación que tenía de joven cuando Marco le hizo aquellos 4 goles en una noche de Copa de Europa al Goteborg. Y aquel gol de chilena que me dejó con la boca abierta durante 5 minutos. Aquel gol que conté a mis amigos al día siguiente en clase como si pensase que jamás volvería a ver algo mejor que aquello. Algunas cosas sorprendentes he visto después de aquello. Pero de aquel gol no me olvidaré nunca. Ni de Marco. Porque gracias a él estoy escribiendo ahora este post. Y gracias a él no puedo ver llegar un balón sin imaginar que aquella chilena la haré yo algún día.

Y que me quedaré con la boca abierta. Como aquel niño pequeño.

Marco, desvergonzado, ¡¡mira lo que has conseguido!!

Marco Ajax

 

Van Basten Goteborg

Fuentes:

– Wikipedia

– Canal YouTube djoscuro84

 

Con la dificultad que entraña evaluar en el fútbol lo que significa jugar bien y jugar mal, se antoja todavía más complicado proponer un debate sobre qué jugador es el mejor dentro de un deporte colectivo. De hecho, no soy muy partidario de este tipo de premios en deportes de conjunto, más que nada porque, sin los que tienen alrededor, no sería posible ganar un premio de ese tipo.

No obstante y tratándose, como digo, de un juego colectivo, si que se puede definir una clase de jugadores que, por unas u otras características, marcan diferencias dentro del campo. O en parcelas concretas del mismo.

Se me ocurren nombres como Cristiano Ronaldo, Isco, Courtouis, Iniesta y tantos otros que son aglutinadores de talento. Tanto, que definen momentos concretos de partidos donde es necesaria, aún siendo un deporte de equipo, la aparición del talento individual.

Coincidiendo con esta reflexión en alto, se me ocurre repasar el partido que hizo ayer Messi contra el Manchester City. No estoy tratando de convencer a nadie ni de defender a nadie, tan solo mostrar una pequeña parte de lo que yo llamo “generadores de ventajas”. Al fin y al cabo, en fútbol, los jugadores que generan ventajas para sus compañeros son los que son diferenciales, al proveer tanto a si mismo como a sus compañeros de un mayor número de opciones dentro del terreno de juego.

Messi atrae 3

Messi atrae 3

En esta captura se puede observar como, partiendo de su posición inicial en el terreno de juego (escorado a banda derecha) Messi percute diagonalmente y genera la atención directa (sin tener en cuenta coberturas o ayudas defensivas) de 2 jugadores, con otro que va a detenerle en cuanto sale de ese regate. Posteriormente a ese regate, los dos centrales se acercan a su zona de actuación dejando tanto a Rakitic como a Suarez con una libertad de espacios enorme, una ventaja decisiva dentro del área del equipo rival. Especialmente curiosa es la actitud de Zabaleta que, lejos de estar en una actitud defensiva activa, parece haberse quedado parado mirando a su compatriota.

Messi atrae 5

Messi atrae 5

En esta captura vemos como, ya lejos de su zona inicial de partida, Messi actúa por la zona central del campo atrayendo directamente hasta a 5 jugadores (los dos medios centros dejan de prestar atención a Rakitic y Suarez); esta enorme ventaja desencadenaría en un pase a Jordi Alba y un centro posterior que acabaría en el segundo gol de Suarez. También beneficiado en su remate por la atracción de defensas que Messi genera al ir a rematar el centro de Jordi.

Messi atrae 6

Messi atrae 6

En esta jugada podemos ver como hasta 4 jugadores están pendientes de la posición de Messi que no solo garantiza una situación fácil de recepción a Iniesta y a Neymar sino que, además, condiciona el comportamiento corporal de los jugadores, más pendientes de orientarse en dirección al argentino (aún cuando la distancia que les separa de él es grande) que en fijar una correcta cobertura o ayuda defensiva.

messi atrae 7

Messi atrae 7

En esta jugada podemos ver como la influencia de Messi genera la atención de hasta 7 jugadores del rival, que están pendientes de él (Silva ya ha sido regateado). Las enormes oportunidades que esto genera (pase interior a Suarez o Alves, pase a Rakitic, pase interior diagonal a Neymar, etc, etc) le otorgan un alto porcentaje de éxito en la jugada. Ya no por acabar en gol o en situación de peligro para el rival sino por multiplicar exponencialmente las opciones de la jugada. Y por condicionar al rival de tal manera que todo su entramado defensivo se debilita al no saber cúal de las ilimitadas opciones que se crean en la jugada va a ser la escogida.

Éstas son sólo 4 capturas y ejemplos del partido de ayer, pero podrían ser de cualquier otro jugado por Messi. Unos con más éxito y otros con menos (casos recientes de Villareal y Málaga).

También se podrá debatir sobre si marca más o menos goles o si su capacidad goleadora ha disminuido respecto a años anteriores. Pero, sea como sea y más allá de debates sobre si es el mejor jugador del mundo, es, sin duda, el mayor generador de ventajas para sus compañeros existente en la actualidad. Y eso, en un deporte de equipo, no es precisamente poco.

 

Fuente: Canal de MNcompsJR.

Ruidos…

Publicado: 5 febrero, 2015 en Genios
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– Buscamos referentes para contentar a la gente…

– El mejor especialista es el especialista en no serlo…

– No existe el sistema perfecto…

– Nadie puede conformarse en que otro le motive a él…

– Todos queremos ganar pero jugamos para alguien…

“Trabaja duro, pero en silencio; deja que el éxito se encargue de hacer todo el ruido”…