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Si hablamos de pretemporada, todos sabemos a qué nos estamos refiriendo, ese periodo desde que un equipo empieza a entrenar hasta que comienza la temporada oficial como tal. 

Pero de un tiempo a esta parte, se convierte en un arma arrojadiza sobre la que verter críticas o elogios según nos vayan bien o mal dadas a lo largo de la temporada. No son pocas las veces en que hemos visto como se usaba este argumento para justificar un mal arranque o para convertir un buen inicio de temporada en una justificación al trabajo anteriormente realizado. Sea como fuere, podemos evaluar la importancia de la pretemporada pero, ¿hasta qué punto es vital o qué se debe realizar en ella?.

Vaya por delante que en este texto no encontrareis soluciones a estas preguntas, faltaría más que yo me convirtiese en adalid del conocimiento en ésta o cualquier otra faceta, nada más lejos de la realidad, pero quizás si podáis encontrar detalles que os hagan pensar sobre las cuestiones que tanto nos llaman la atención de este periodo deportivo o “pre-competitivo”.

Balón

La pretemporada en un deporte como el fútbol depende de multitud de factores, los que yo destacaría a la hora de evaluar qué hacer y cómo hacerlo son los siguientes:

  • EDAD DE LOS JUGADORES / AS
  • DISTINGUIR SI SE TRATA DE FÚTBOL PROFESIONAL O AMATEUR
  • DISTINGUIR SI SE TRATA DE FÚTBOL FORMATIVO O COMPETITIVO
  • OBJETIVOS QUE QUEREMOS CONSEGUIR EN LA PRETEMPORADA
  • OBJETIVOS QUE QUEREMOS CONSEGUIR EN LA TEMPORADA
  • ¿PLANIFICACIÓN GLOBAL, SEMANAL, MENSUAL, DIARIA…?
  • ANÁLISIS DE LA/S COMPETICIÓN/ES EN LAS QUE VAMOS A PARTICIPAR
  • EQUIPOS DE BASE POR DEBAJO DEL NUESTRO (es imprescindible una interconexión entre ellos y el nuestro y un conocimiento exhaustivo de los jugadores que los componen)
  • IDIOSINCRASIA DEL CLUB o ENTIDAD EN LA QUE ESTAMOS TRABAJANDO
  • MEDIOS DE LOS QUE DISPONEMOS (horas de entrenamiento semanales, tipo de campo, espacio en el campo, medios materiales y físicos, cuerpo médico, scouting…)
  • ESTILO DE JUEGO QUE SE QUIERE IMPLANTAR CON LOS MEDIOS DE LOS QUE DISPONEMOS
  • NÚMERO DE JUGADORES y POSICIONES DE LOS MISMOS

Y en base a todos estos conceptos (e insistiendo en que planificar va mucho más allá de simplemente organizar los entrenamientos) establecemos los objetivos de nuestra pretemporada que, de manera muy ESQUEMÁTICA, se pueden resumir en 3:

Establecer un modelo óptimo de forma física

A) el estado de forma adecuado es aquel que nos permite afrontar con garantías nuestros objetivos a corto, medio o largo plazo. El plazo es lo que debe establecer el cuerpo técnico y en el que debe confiar. Es necesario decidir cuál es nuestro camino más apropiado (que no el más rápido) para lograr las metas propuestas.

B) para establecer este estado de forma es necesario saber con qué cargas físicas trabajamos y con cuáles queremos llegar al pico de forma que nos hemos propuesto en nuestros objetivos (el primer partido, el primer mes, navidad, la primera vuelta, final de temporada, etc). Eso teniendo en cuenta que exista el “pico de forma”, expresión muy dada a usarse y en la que no creo demasiado, sobre todo porque nadie ha sabido definirla y matizarla con exactitud. Como bien dice mi amigo Alex Couto, éste un periodo donde adaptamos las exigencias físicas, psicológicas, cognitivas, específicas a los requerimientos que va a demandar la competición. Es un período de iniciación y consolidación. Analizamos virtudes y defectos y definimos el punto de partida de lo que va a ser nuestro planteamiento estratégico de futuro. No elaboramos un plan sino el inicio de dicho plan. La pretemporada no es más que un rito iniciático de lo que debe ser la rutina de la temporada, de alguna manera hay que empezar y en un momento dado se necesita dar el pistoletazo de salida. Tanto para niños como para mayores, todo es un comienzo.

correr

Sentar las bases de cómo queremos que juegue nuestro equipo

A) trabajar los 4 momentos existentes en cada partido (ataque, defensa, transición ataque – defensa y transición defensa – ataque). Posiblemente el CUÁNDO lo marquemos en el punto anterior, pero aquí debemos establecer el CÓMO.

B) trabajo de la estrategia. Las Acciones a Balón Parado o Táctica Fija son importantes en cualquier equipo. Saques de centro, de banda, de esquina, de meta, faltas y todo tipo de golpeos directos o indirectos. Decidimos el tipo de estrategia que mejor nos conviene y el tiempo que necesitaremos para practicarlas y llevarlas a cabo.

C) debemos decidir (teniendo claros los conceptos mencionados en la primera parte de este documento) el tiempo que estimamos nos será necesario para poder lograr el objetivo de trasladar al equipo la manera de jugar que queremos implantar (aún cuando es posible que nunca se llegue a lograr la excelencia en este sentido). Es aconsejable mantener lo que yo llamo “distancia de seguridad”, un plan temporal que sirva como margen por si encontramos dificultades a la hora de transmitir o de conseguir lo que queremos en los plazos que queremos. En este sentido, se antoja imprescindible la búsqueda de alternativas (sesiones extra, cambio en el modo de transmitir los conceptos, traspasos…)

D) una opinión muy personal mía es que no está de más pensar qué podemos aportar al equipo que el equipo no tuviera antes de nuestra llegada. Es decir, llegar a generar ALGO y que este algo sea productivo. Todo lo anterior no sirve de nada si no CREAMOS algo propio, algo que pueda llamarse nuestro y que sea personal.

También me gustaría añadir en este punto algo que me recuerda (y con mucha razón) Luis Santiago: habría que distinguir, por un lado la evolución personal del chico esa temporada y por otro su entrenamiento individualizado. Las circunstancias y el desarrollo individual son entes vivos, que cambian y se modifican temporada tras temporada, su evolución o involución futbolística, su carácter…eso debería estar estructurado de forma diferente. En categorías de rendimiento es importante ir del uno al todo. Es decir, implicar a cada miembro individualmente para conocer sus necesidades y sus pretensiones. No hay que olvidarse que pese a ser un deporte colectivo, es el más egoísta e individual que existe.

Táctica

Establecer un ambiente fluido dentro del grupo que nos ayude a conseguir esos objetivos

A) decidir junto con el cuerpo técnico los roles no escritos del equipo. Esto es, a quién consideramos que hay que llamar más la atención y hay que estar más encima de él, a quién creemos que es mejor darle libertad, quién es el que necesita un abrazo y quién que le aprieten más, etc, etc, etc. Saber cómo interactuar con cada figura del equipo (más allá de su rol específico como jugador). Las personas, no solo los jugadores.

B) decidir, esta vez sí, los roles del equipo. Capitanes (con y sin brazalete). Decidirlo implica que el cuerpo técnico tome la decisión tanto de hacerlo ellos mismos o de dejar que lo haga el equipo. Pero la decisión, que no los nombres, es competencia del responsable máximo.   

Lorena Cos me ayuda a añadir matices importantes: 

– Dedicar tiempo a trabajar la cohesión y a fomentar actividades de grupo aportará eficacia en el trabajo.

– Marcar objetivos individuales de rendimiento y de tarea junto a cada deportista ayudará a trabajar para llegar al objetivo grupal.

– Diseñar en grupo un listado de valores que les identifique con el compromiso de representarlos dará identidad al grupo.

– Establecer un reglamento interno de normas encaminadas al buen funcionamiento del equipo ayudarán a anticiparse a cualquier conflicto futuro.

C) tener un plan de acción ante situaciones que rocen los extremos (tanto positivos como negativos). Es importante tener contempladas todas las posibilidades, tanto ante situaciones adversas como beneficiosas, ya que no son buenos los extremos. Es difícil calcular que algo inesperado pueda suceder, pero es necesario evitar, en la medida de lo posible, no saber cómo solventar una situación inesperada. Tener un plan de acción es VITAL, aunque ese plan nunca llegue a realizarse. Para esta parte es vital la importancia de conocer no sólo la edad sino la personalidad de los jugadores, sus circunstancias personales e intereses, para poder intervenir en esa globalidad de la persona y no sólo del jugador (sabio apunte de Llanos Quijada)

Objetivos fútbol

Estos son los puntos que considero importantes a la hora de planificar una pretemporada. Es muy mejorable y matizable pero, sobre todo, la ÚNICA realidad es que cada entrenador es distinto y cada uno tiene un plan de acción diferente. No es que uno sea mejor que otro, simplemente son distintos. Seguro que yo soy el primero que comete errores y que este documento quiera generalizar lo mismo para todos es, sin duda alguna, el primer error. Pero creo que son aspectos que, como mínimo, es necesario tener en cuenta. El objetivo es construir algo que ansiamos lograr usando de la mejor y más eficiente forma los recursos a nuestro alcance…

Hace poco hablaba con un amigo acerca de los premios. Del sentido que pueden tener. De la importancia que tienen y de la que, realmente, deberían tener. Justo después recordé la frase de un gran entrenador que decía “no me interesa ganar como fondo de todo, trabajar con el fin de ganar. Me interesa y me llena poder sacar el máximo rendimiento de lo que tengo”. Me parece una reflexión interesante, sobre todo a la hora de pensar en un deporte colectivo como el fútbol que, cada vez más, se está convirtiendo en un sumatorio de individualidades.

Yo

Pero, ¿cómo ser capaces de separar la parte del todo cuando se supone que todos queremos ganar?. Yo, como padre, quiero que mi hijo sea el mejor. Yo, como entrenador, quiero ganar a mi colega y demostrarle que soy mejor. Yo, como jugador, quiero ganarme el puesto y ser el mejor. Y quiero ganar el premio al máximo goleador y al máximo asistente y…

¿Somos capaces de generar la empatía suficiente en un deporte de equipo como para poder sumar en conjunto y no individualmente?. ¿Cómo podemos dejar de usar la primera palabra del singular y usar la del plural?.

Solo

Hace bastantes años, a mi me gustaba mucho viajar solo. Me iba a muchos sitios y disfrutaba del placer de compartir los viajes conmigo mismo. Hasta que descubrí algo. Fui a un lugar en el que me arrepentí de estar solo. Viajé a Bulgaria, alquilé un coche y divagué por los pueblos y carreteras más perdidos que pudiera encontrar. Llegó un momento en el que no sabía ni en qué lugar estaba, pero disfrutaba de poder ir donde quisiera. Tras muchos kilómetros, me topé con un lugar que no esperaba y que me hizo pensar el sentido de todo aquello. Descubrí Rila, un lugar en medio de las montañas, al que es difícil acceder puesto que no se puede ver a simple vista. Justo allí encontré un tremendo lugar de paz, donde no se escuchaba ni un solo sonido y que era perfecto para el viaje que yo me había propuesto. En ese momento fue cuando más necesité estar con alguien. Fue cuando más falta me hizo poder tener a gente cerca para poder compartirlo. En ese instante fue cuando comprendí con total exactitud aquello de que “la soledad es muy hermosa … cuando se tiene al lado a alguien a quien decírselo“.

Rila

Desde entonces trato de encontrar Rila en mis equipos. Trato de hacer ver a mis jugadores que un viaje solo no lleva a ninguna parte. Y que justo cuando menos se lo esperen, necesitarán a alguien a su lado con quien poder compartir aquello que han logrado. Así que, ¿por qué no evitar ese momento y empezar a viajar compartiendo?. 

Éxitos o fracasos, siempre serán mejores si puedes levantar la cabeza y ver a alguien no muy lejos de ti.

Con la dificultad que entraña evaluar en el fútbol lo que significa jugar bien y jugar mal, se antoja todavía más complicado proponer un debate sobre qué jugador es el mejor dentro de un deporte colectivo. De hecho, no soy muy partidario de este tipo de premios en deportes de conjunto, más que nada porque, sin los que tienen alrededor, no sería posible ganar un premio de ese tipo.

No obstante y tratándose, como digo, de un juego colectivo, si que se puede definir una clase de jugadores que, por unas u otras características, marcan diferencias dentro del campo. O en parcelas concretas del mismo.

Se me ocurren nombres como Cristiano Ronaldo, Isco, Courtouis, Iniesta y tantos otros que son aglutinadores de talento. Tanto, que definen momentos concretos de partidos donde es necesaria, aún siendo un deporte de equipo, la aparición del talento individual.

Coincidiendo con esta reflexión en alto, se me ocurre repasar el partido que hizo ayer Messi contra el Manchester City. No estoy tratando de convencer a nadie ni de defender a nadie, tan solo mostrar una pequeña parte de lo que yo llamo “generadores de ventajas”. Al fin y al cabo, en fútbol, los jugadores que generan ventajas para sus compañeros son los que son diferenciales, al proveer tanto a si mismo como a sus compañeros de un mayor número de opciones dentro del terreno de juego.

Messi atrae 3

Messi atrae 3

En esta captura se puede observar como, partiendo de su posición inicial en el terreno de juego (escorado a banda derecha) Messi percute diagonalmente y genera la atención directa (sin tener en cuenta coberturas o ayudas defensivas) de 2 jugadores, con otro que va a detenerle en cuanto sale de ese regate. Posteriormente a ese regate, los dos centrales se acercan a su zona de actuación dejando tanto a Rakitic como a Suarez con una libertad de espacios enorme, una ventaja decisiva dentro del área del equipo rival. Especialmente curiosa es la actitud de Zabaleta que, lejos de estar en una actitud defensiva activa, parece haberse quedado parado mirando a su compatriota.

Messi atrae 5

Messi atrae 5

En esta captura vemos como, ya lejos de su zona inicial de partida, Messi actúa por la zona central del campo atrayendo directamente hasta a 5 jugadores (los dos medios centros dejan de prestar atención a Rakitic y Suarez); esta enorme ventaja desencadenaría en un pase a Jordi Alba y un centro posterior que acabaría en el segundo gol de Suarez. También beneficiado en su remate por la atracción de defensas que Messi genera al ir a rematar el centro de Jordi.

Messi atrae 6

Messi atrae 6

En esta jugada podemos ver como hasta 4 jugadores están pendientes de la posición de Messi que no solo garantiza una situación fácil de recepción a Iniesta y a Neymar sino que, además, condiciona el comportamiento corporal de los jugadores, más pendientes de orientarse en dirección al argentino (aún cuando la distancia que les separa de él es grande) que en fijar una correcta cobertura o ayuda defensiva.

messi atrae 7

Messi atrae 7

En esta jugada podemos ver como la influencia de Messi genera la atención de hasta 7 jugadores del rival, que están pendientes de él (Silva ya ha sido regateado). Las enormes oportunidades que esto genera (pase interior a Suarez o Alves, pase a Rakitic, pase interior diagonal a Neymar, etc, etc) le otorgan un alto porcentaje de éxito en la jugada. Ya no por acabar en gol o en situación de peligro para el rival sino por multiplicar exponencialmente las opciones de la jugada. Y por condicionar al rival de tal manera que todo su entramado defensivo se debilita al no saber cúal de las ilimitadas opciones que se crean en la jugada va a ser la escogida.

Éstas son sólo 4 capturas y ejemplos del partido de ayer, pero podrían ser de cualquier otro jugado por Messi. Unos con más éxito y otros con menos (casos recientes de Villareal y Málaga).

También se podrá debatir sobre si marca más o menos goles o si su capacidad goleadora ha disminuido respecto a años anteriores. Pero, sea como sea y más allá de debates sobre si es el mejor jugador del mundo, es, sin duda, el mayor generador de ventajas para sus compañeros existente en la actualidad. Y eso, en un deporte de equipo, no es precisamente poco.

 

Fuente: Canal de MNcompsJR.